BIOGRAFÍA

En la obra de Luis García Gil (Cádiz, 1974) conviven de manera absolutamente personal literatura, cine y canción de autor. En el ámbito de la canción ha publicado Serrat, cantares y huellas, Serrat y Sabina a vista de pájaro, Jacques Brel, una canción desesperada, Javier Ruibal, más al sur de la quimera y Joan Isaac, bandera negra al cor. Su amor al cine ha dado como fruto el libro François Truffaut publicado por Cátedra y el guión y producción del documental En medio de las olas dedicado a su padre el poeta José Manuel García Gómez. También ha producido el documental Vivir en Gonzalo que ha dirigido Pepe Freire y en el que se profundiza en la obra de Gonzalo García Pelayo. Como poeta es autor de La pared íntima, Al cerrar los ojos y Las gafas de Allen. Es autor además del libro José Manuel García Gómez, un poeta en medio de las olas.




martes, 31 de julio de 2012

LOS NADADORES


Ser buen poeta confiere un estilo, una forma de adueñarse de las palabras, de nombrar el tiempo fugitivo. El poeta que ejerce de novelista suele tener un camino ganado en ese sentido de adueñamiento de las palabras, de conmover a través del uso de una prosa fuertemente lírica. Es lo que sucede con Los nadadores (Anagrama, 2012) de Joaquín Pérez Azaústre. He recordado leyendo esta novela una antología de relatos de piscina que publicó Ronsel en 2004, la misma editorial que ese año diera a imprenta mi Serrat, canción a canción.

El territorio poético de Los nadadores es también el territorio del extrañamiento por el que camina el personaje de Jonás, un extrañamiento que es consustancial al tiempo incierto en el que vivimos. Pérez Azaústre refleja magistralmente el desconcierto generacional. Nadar viene a ser como una forma de huir y salir del agua -leemos- se parece remótamente a nacer.

En la portada de Los nadadores vemos a Burt Lancaster en un fotograma de El nadador, excelente película de Frank Perry que adaptaba el cuento homónimo de John Cheever. Es una referencia como otra cualquiera que apenas incide en el relato de pérdidas y ausencias que construye Pérez Azaústre que en el poemario Las ollerías tenía precisamente un poema en dos tiempos titulado "Los nadadores" que establecía un diálogo con el padre, con el origen, con el principio y la raíz de todo.

En un momento de la novela se nos recuerda a Mark Spitz, campeón olímpico e ídolo de adolescencia de Jonás. Spitz forma parte del regreso del protagonista a la casa de sus padres, a su propia infancia, al lugar del que nunca partimos del todo, al que siempre permanecemos ligados de un modo sumamente emocional. La descripción que Pérez Azaústre hace del piso familiar es meticulosa, como si por un momento la novela hubiera sido poseída por el fantasma de Georges Perec. De algún modo nos sentimos próximos a esa exploración íntima de cajones y armarios que hablan por nosotros, que dicen mucho de Jonás, de su padre y de su madre desaparecida. 

Los nadadores revela la madurez que ha alcanzado la escritura de este narrador-poeta que es Joaquín Pérez Azaústre, escritor total y referente literario de su generación. Le recuerdo ahora recibiendo en Cádiz el Premio Fernando Quiñones por La suite de Manolete. Con Los nadadores ha firmado la que considero es su mejor novela hasta la fecha, la más acabada, la más despojada de artificio, la mejor construida. Se nota que habita un poeta en cada una de sus páginas.

Ahora les dejo que me han entrado ganas de dar unos largos en la piscina. Espero encontrarme con el hombre-pez. Si leen la novela sabrán porqué lo digo...

lunes, 30 de julio de 2012

ADIÓS A MARUJA ROMERO

Me entero del fallecimiento de Maruja Romero, viuda de José Luis Tejada. Al irse la eterna compañera de Tejada es como si el poeta portuense muriera dos veces y volviera a nosotros el eco inmarchitable de sus versos. No comprendo el olvido que pesa sobre determinados poetas a los que casi nadie lee ni rinde homenajes públicos. Al pensar en Tejada, en el poeta amoroso, pienso en mi padre que hoy lamentaría la muerte de Maruja. Y pienso en los que hacen y deshacen la historia de la poesía española contemporánea del modo que mejor les place. Cuando se habla de la generación del medio siglo Tejada no suele ser citado y se le ignora como se ignoran a otros poetas andaluces del 50 salvo José Manuel Caballero Bonald quien parece eclipsar -y no por razones puramente literarias- al resto. Algo de eso apuntaba Jaime Siles en la introducción a la antología que la Fundación José Manuel Lara editó del poeta portuense y que se tituló Desde el fracaso escribo, titulo elocuente de la angustia hecha verso de Tejada.

Al morir Maruja regresa Tejada de algún modo a las conversaciones y también regresa el yo trágico, amoroso y existencialista de Razón de ser, el gran libro del poeta. Recuérdense, por ejemplo, estos versos estremecedores:

Será mejor estarse quedo en casa,
cerrar labios y ojos, puertas, manos
y sólo abrir el chorro
salobre y esporádico del llanto.
No quejarse siquiera a media voz (...)

¿Quién no está solo...? " se pregunta el poeta en Razón de ser, sinfonía del llanto en las palabras mecidas por el viento. Resulta apasionante el despliegue verbal de Tejada, su forma de abordar la pasión amorosa, de mirarse barrócamente por dentro, a la manera del clásico Lope. El poeta arriesga y gana, construye versos memorables y no abandona jamás su sentido de la religiosidad pero sin que ésta le limite su libertad expresiva, su forma de cantar y decantarse y de tocar incluso la sexualidad.

Abro Razón de ser y hallo la dedicatoria sin fecha para mi padre: A José Manuel García Gómez, poeta de Cádiz, con mi amistad y pendiente de su palabra crítica. Imagino a mi padre leyendo el poema "Consolación por la carne", síntesis del mundo de Tejada. En la estrofa final los amantes - Maruja y José Luis-  huyen del roce de la muerte. Ahora la parca los ha convocado para un abrazo definitivo en ese más allá en el que Tejada creía firmemente. Quizá como poeta de sentir religioso algunos que todo lo prejuzgan le pongan una etiqueta desde el parnaso de su descreimiento.

Descanse en paz Maruja Romero. Y sepan los portuenses más jóvenes que aparte de Rafael Alberti -mil y una veces homenajeado- existió un poeta humano y profundo llamado José Luis Tejada. Volverlo a leer sería el mejor homenaje que podríamos hacerle a quien fue su eterna compañera.

miércoles, 25 de julio de 2012

LA REVOLUCIÓN DE ISAAC ROSA

El escritor Isaac Rosa llama a la revolución. Quiere que los ciudadanos pasemos a la acción para desmontar el sistema capitalista. Yo creo también en una revolución de pensamiento, de ideas, que acabe con la impunidad de políticos y banqueros pero desde luego mi revolución no es la de Isaac Rosa ni la de cierta izquierda radical.

Rosa pasa por ser un escritor comprometido. Leí con entusiasmo su excelente El vano ayer que diseccionaba el aparato represor franquista con gran pulso narrativo. Lo recuerdo también en una Feria del Libro de Cádiz. En esa ocasión su discurso me pareció más bien previsible, endeble, cargado de todos los tópicos que maneja cierta izquierda radical.

Lo primero que habría que exigirle a Rosa es coherencia. Alguien que defiende el régimen dictatorial de Fidel Castro en Cuba no puede erigirse en abanderado de ninguna causa justa o noble ni puede invitarnos a la acción porque miedo me da el mundo perfecto que pretende construir Rosa si su revolución es la pesadilla en la que se ha convertido la Cuba del dictador que morirá en la cama como murió Franco.

Dicen que Rosa ganó el premio Rómulo Gallegos por su adhesión inquebrantable al castrismo. Imagino que su indudable valía como narrador también contaría. Pero es indudable que esa adhesión contribuyó al premio porque en el jurado había cinco individuos adeptos al régimen. ¿Qué credibilidad ideológica puede tener alguien que firmó una carta crítica por la condena de la ONU al encarcelamiento de disidentes en Cuba? El señor Rosa denuncia la represión franquista, que afortunadamente ya es historia, pero mira hacia otro lado cuando la represión se ejerce en el momento presente en esa Cuba idílica, modelo de libertad, de igualitarismo, de democracia real.  

Adjunto enlace a un interesante artículo de Roberto González Echevarria en Letras Libres sobre la concesión en 2005 del Rómulo Gallegos a Isaac Rosa

lunes, 23 de julio de 2012

CARLINHOS BROWN EN CÁDIZ



Lo interesante de la música es su diversidad, su pluralidad, la que nos puede conducir desde la Badalona que vio nacer a Miguel Poveda hasta la ciudad de Bahía donde Carlinhos Brown escapó de las garras de la miseria. Cuando defiendo una canción poética, con contenido, no estoy despreciando per se otro tipo de propuestas. Lo que sí lamento es que lo vulgar se termine imponiendo en las listas de éxitos y en las emisoras de radio. Pero es lo que tenemos y a veces hay matices que no conviene olvidar, incluso cuando no nos gusta una determinada propuesta o un determinado artista.

Carlinhos Brown montó un espectáculo multitudinario en Cádiz. Lo suyo ciertamente es vulgarizar el Carnaval brasileiro y por extensión la música de un país que ha dado genios como Vinicius o Chico Buarque. Dicho lo cual habrá que recordar la aportación de Carlinhos a un disco muy aconsejable: Tribalistas, proyecto compartido hace algunos años con Marisa Monte y Arnaldo Antunes,  dos voces muy interesantes. Y sobre todo habrá que recordarles a algunos la labor que Carlinhos Brown hizo en el barrio Candeal de Bahía. La música puede llegar a ser milagrosa y el cantante brasileño es un ejemplo de ello.

A él mismo le salvó la música y él mismo salvo a muchos niños de Candeal de la miseria a través de la música. Algunos deberían no olvidarlo cuando critican con excesiva gratuidad la figura de Carlinhos Brown. Hay quien dice que no estamos para fiestas de este tipo. Y yo pienso que sí, que de vez en cuando la gente tiene derecho a sonreir, a bailar, a divertirse, con la que nos está cayendo. Es compatible manifestarse contra los recortes del gobierno y disfrutar del señor Carlinhos. Esta gente que opina así imagino que vivirán en una especie de duelo perpetuo por el estado de bienestar perdido. Y no saben que la música puede salvar, puede cambiar el mundo a su modo y el destino de la gente porque la historia de Carlinhos lo ratifica.

Otra cosa es la crítica por la crítica, otra cosa es el partidismo feroz de unos y otros, otra cosa es criticar todo acto del Bicentenario de manera más bien demagógica. Puestos así  no hagamos nada, suspendamos todo lo relativo al Doce,  incluidas exposiciones, visitas guiadas, charlas, paseos en barco etc. No estamos para nada pues no lo estamos con todas las consecuencias. Pongámosle a Cádiz un inmenso lazo negro, no vayamos a la playa, no festejemos, no salgamos de casa...

Tanto llenarnos la boca con la palabra solidaridad y nadie piensa en el ejemplo de Carlinhos Brown que de algún modo vibra en su música itinerante y que supo plasmar en imágenes alguien tan poco sospechoso como Fernando Trueba.  Tanto hablar de solidaridad con el pequeño comercio y nadie se para a pensar los beneficios que ha traído para este sector un concierto tan multitudinario como éste. Ahí están los datos de HORECA, para quien quiera consultarlos. Y luego está la promoción de Cádiz que los prolegómenos y la celebración de un concierto de estas características ha traído. Guste o no la marca Carlinhos Brown vende más allá del Puente Carranza y en eso también ha resultado positiva la presencia del cantante, productor y percusionista.

Y no, no me gusta la música de Carlinhos Brown pero menos me gusta la demagogía de algunos, la forma de tirar cualquier iniciativa por la borda sin aportar demasiadas ideas alternativas. Creo que como espectáculo el concierto de Carlinhos ha sido un éxito absoluto, un acto excepcional dentro de la programación del Bicentenario que también debe tener un componente festivo, pese a las circunstancias. Y al menos por unas horas la gente ha dejado aparcados sus problemas, la prima de riesgo, el rescate, las medidas sangrantes de Rajoy, la pésima herencia de Zapatero, todo eso que PSOE y PP han hecho tan mal y que no debe olvidarse a la hora de hacer un relato medianamente objetivo de los acontecimientos.

jueves, 19 de julio de 2012

POLÍTICOS Y DOCENTES


La manipulación de imágenes y noticias es constante en Facebook. También el uso permanente de la demagogia.  El insulto también es habitual y lo practican quienes  se sienten ofendidos por el ya famoso os jodan de la impresentable diputada del congreso, la señorita Fabra. Como ejemplo de demagogia en las redes sociales tomemos esta imagen. De un lado la desprestigiada clase política con sus sueldos millonarios por no hacer nada. Y de otro los maestros con su sueldo miserable por hacer absolutamente de todo. Como se observa no hay matices en el uso y abuso de determinada información.
Los políticos se han ganado a pulso su desprestigio.  Pero la generalización es peligrosa y suele ser artera e interesada por quien la proclama. Me consta que hay quien ejerce la política de una forma vocacional. En estos días se ha recordado a Miguel Ángel Blanco, aquel concejal del PP salvajemente asesinado por ETA. Hay políticos que han dado su vida por defender una opción política democrática, de un partido y de otro, frente a la ignominia terrorista.  No conviene olvidarlo cuando se juega de manera maniquea con determinadas imágenes.   
Igual que hay políticos nefastos también habrá maestros y docentes poco ejemplares que no fomentan el compañerismo y que desde luego no son tan abnegados en su trabajo como pregonan. Nadie puede negar la importancia de la educación que debe ser un pilar fundamental de toda sociedad que quiera construirse sobre cimientos sólidos. Pero también hay otros colectivos  importantes a quienes golpea la crisis de un modo más rotundo y sangrante.
Defendamos al docente vocacional pero también al médico vocacional, al que le recortan la ilusión cotidianamente y que podría decir que su trabajo es más sacrificado aunque todo depende del médico y del docente y del contexto en el que uno y otro desempeñen su trabajo. Todos a su manera protagonizan secuencias de esta crisis y la solidaridad entre todos los colectivos golpeados resulta fundamental. Y sería interesante reflexionar sobre los males de la educación en España más allá de esta crisis y más allá de los lamentables recortes del señor Rajoy. ¿Interesa debatir, por ejemplo, sobre los efectos nocivos  de la LOGSE en la enseñanza?  ¿ O sólo interesa defender la enseñanza pública de manera partidista cuando nos tocan el sueldo?  Es simplemente una reflexión  que surge al hilo de esta foto que confronta de modo interesado el sueldo de  los políticos y el de los docentes.

miércoles, 18 de julio de 2012

GRANDES ARTISTAS


Diario de Cádiz anuncia a bombo y platillo en su portada que Canal Sur, la nuestra, traerá a 22 grandes artistas al muelle el día 25 de julio. La noticia en sí misma es engañosa porque es dudoso que un concierto patrocinado por Canal Fiesta Radio se salga de una línea de artistas comerciales y artísticamente irrelevantes. En páginas interiores constatamos la sospecha razonable cuando leemos que esos grandes artistas son David de María, Bustamante, Rosa López, Sergio Dalma o Chenoa. Para colmo Joaquín Durán, director de Canal Sur Radio, afirma que la Gran Fiesta del Fiesta -que así se llama la cosa- va a ser el gran acontecimiento musical del verano en España. Ríanse ustedes con la afirmación del señor Durán de festivales que cuidan al detalle su programación con artistas que sí merecen el calificativo de tales y que desde luego no suelen formar parte de las radiofórmulas.

A mediados de los años sesenta Umberto Eco acuñó el concepto de canción distinta. De este modo aludía a un tipo de canción que se alejaba de la canción de consumo a la que calificaba de "gastronómica". De este modo diferenciaba lo que hacía Adamo de lo que podía hacer Giorgio Gaber. El concepto de canción distinta exige del oyente otra implicación porque ha de partir de una escucha atenta que no se da en la canción de consumo. Los modos de una y otro son distintos. Lo que hace Canal Fiesta Radio es promocionar un tipo de canción de consumo cuya irrelevancia artística es absoluta. Lo lamentable es que un periódico quiera hacer pasar ese tipo de producto como algo artístico y a los que lo producen como grandes artistas.

Es evidente que David de María no es un gran artista. Por mucho que cite a Javier Ruibal como referencia. No basta con eso. La canción como género está repleto de productos insustanciales. A su modo hay una dictadura de la radio musical en la que sólo predomina un tipo de cantante, un tipo de modelo musical que es el que veremos representado en ese gran evento que Joaquín Durán sitúa en la vanguardia del verano musical español.

Todo esto coincide con unas declaraciones de Jaime Urrutia en la revista digital EFE EME. Dice Urrutia que Lo que no está escrito - su último disco-  no pudo ser radiado en ninguna emisora. Es un ejemplo de cómo se desprecia a artistas de larga singladura y credibilidad artística en nuestro país, gente con un concepto de canción que difiere bastante del que ofrecen Bustamante y compañía:

Pero es que es raro lo que sucede con la radio comercial, la cual odio. Yo estuve ahí con Gabinete Caligari. ¿Nos vendimos al mejor postor? Sí, pero nos vendimos. Era número uno de los 40 Principales, te escucha toda España y eso luego se refleja en una fama y en un trabajo acojonante. También es cierto que hay que tener una editorial, pero es difícil sacar un disco. Si haces entrevistas te das cuenta de que hay medios que no tienen un reflejo muy grande de que la gente haya escuchado tu canción como para comprarla. Grabas un vídeo y a lo mejor te lo ponen un par de veces. Pero respondiendo a tu pregunta; creo que la gente ya me valoró en su tiempo. No voy a estar dándome cabezazos contra la pared todo el rato pensando en eso. Hay que trabajar y luchar por lo que haces.
El hecho de que artistas como Urrutia sean silenciados y en cambio tengamos hasta en la sopa a los arriba citados denota por dónde va la música popular de este país. Al margen de las modas y de Canal Fiesta Radio habita un mundo de sugerencias sonoras que es continuamente despreciado. Ya no hay quijotes radiofónicos como Gonzalo García Pelayo que difundían a Maria del Mar Bonet o a Lluis Llach por las ondas. ¿Por qué Llach no suena en Canal Fiesta Radio entre David de María y Chenoa? Tengo una pregunta para usted, señor Durán, y para Canal Sur, ente público no lo olvidemos que se encarga de difundir una imagen musical de Andalucía absolutamente lamentable, a medio camino entre la sevillana hortera - el 99% de las sevillanas lo son-  y la copla que es un género mayor pero cuya forma de difundirse responde a fórmulas absolutamente agotadas.  

Lo que sufren Jaime Urrutia y otros muchos es un tipo de censura encubierta. Me atrevo a decir que la España de finales de los sesenta y principios de los setenta tenía más riqueza musical que la de ahora y todo ello a pesar del franquismo. Consulten cualquier ejemplar de Mundo Joven para verificarlo. Allí podía hablarse de rock y de camp, de Jacques Brel, de Julio Iglesias, de Los Bravos, de  Paco Ibáñez o de Nova Cançó. Se alternaban José María Iñigo y Joaquín Díaz y se atendía a muchos registros musicales siendo una publicación destinada a un público que podía consumir música de Raphael pero también música de Serrat.

Tengo la impresión de que hoy sería impensable que una artista como Cecilia tuviera difusión en los medios. La radiofórmula negaría a Cecilia cien veces como negaría al rock andaluz. Y desde luego no se contaría ni con Cecilia ni con Triana para ese reunión de grandes artistas en el muelle de Cádiz. Poco mérito reúnen los convocados por Canal Sur para merecer el calificativo de "grandes artistas" que los sitúa al mismo nivel que  Edith Piaf, que también fue una gran artista, o que Frank Sinatra que también lo fue. En fin...