sábado 30 de mayo de 2009

GARCÍA GÓMEZ PRESENTANDO A QUIÑONES

En la documentada biografía de la profesora Amalia Vilches sobre Fernando Quiñones (Las crónicas del hombre) la estrecha relación del autor de La canción del pirata con José Manuel García Gómez queda reducida a la mínima expresión. Es una muestra más del escaso valor que se la ha dado a José Manuel García Gómez como poeta y hombre de cultura de referencia en el Cádiz de los años cincuenta y sesenta. Traigo a estas páginas como curiosidad la alusión en Diario de Cádiz a la intervención de Fernando Quiñones en el Aula de Literatura del Ateneo que tuvo lugar en el mes de febrero de 1964. Mi padre fue quien lo presentó aquella tarde destacando en su intervención la calidad de la prosa de Quiñones quien había entregado a imprenta su última colección de relatos titulada La guerra, el mar y otros excesos.

martes 26 de mayo de 2009

DÉJAME ENTRAR

Hay un cine que propone y perdura y otro cine que ni propone ni perdura pero llena las salas. "Déjame entrar" es una película sueca que ha dirigido Tomas Alfredson y que ha supuesto toda una revelación en estos tiempos en los que la palabra crisis se emplea para casi todo. En la poesía visual del filme sueco se me vino a la cabeza La hora del lobo, uno de los filmes más oníricos e inclasificables del maestro Bergman. Al margen de esa referencia "Déjame entrar" es un original y delicado filme de vampiros que se sumerge en una lírica historia de amor entre dos adolescentes que están al margen de la sociedad. Son seres solitarios que se buscan a sí mismos en la espesura de una niebla imaginaria y que encuentran el uno en el otro la huella luminosa del amor.
La nieve y el rigor invernal enmarcan este canto a la infancia desolada que no está tan lejos como podría parecer de la ternura descriptiva de Los cuatrocientos golpes de Truffaut. "Déjame entrar" es un filme mayor, de sugerencia constante, que te persigue después de haber abandonado la sala del cine. Su modo de aproximarse al mito de los vampiros es bastante original. El trabajo de los jóvenes actores protagonistas resulta admirable. Sin ellos, sin la credibilidad que otorgan a sus personajes, no hubiera sido posible llevar a buen puerto esta poética historia de amor que huye de toda truculencia, de todo efectismo, de ese camino habitual por el que transitan los filmes de terror adolescente que todos conocemos.
El cine no ha muerto, pese a lo que digan los apocalípticos, ni toda la creatividad está en las series de televisión en las que hay de todo y en las que a veces se estiran los argumentos con intereses comerciales. Hay cineastas como Tomas Alfredson que demuestran que puede y debe hacerse un cine diferente y arriesgado con un maravilloso sentido de la narración y del montaje.

viernes 22 de mayo de 2009

TIEMPO DE ESTAR SOLO

TIEMPO de estar solo. Ojos de llanto
en una mirada sin provisiones.
Pasan los días con sus noches
y el amor se muere en las manos
desamparadas de todo amante.

Ceniza y tango. Sombra que arrecia
en la palabra de los poetas.
¿De quién el mar? ¿De quién el canto?
¿De quién el aire que infinito
ronda las calles de la memoria?

Tiempo de nada, lirio en penumbra.
cantan los pájaros al imposible,
y en la vereda rescata el sueño
la huella de los viajeros, el beso
de una tristeza, el cielo ausente.

Tiempo de estar solo. Ojos de llanto
en una mirada sin provisiones.

TRUFFAUT

La noche avanza. Repaso las pruebas de mi libro sobre Truffaut que estará en las librerías en otoño. Todos son dudas en ese proceso final y por mucho que corrija erratas sé que estas terminarán jugándome malas pasadas porque las erratas siempre están ahí para decirnos que nunca se terminan del todo las obras y que más bien se abandonan. Lo duro es decir basta y saber que habrá una fecha errada que se nos colará sin saberlo y que cada día que pasa nos vamos distanciando cada vez más de lo escrito. Mi libro sobre Truffaut era un viejo proyecto que parte del año 2002. Le debía un libro al admirable cineasta parisino que llegó a decir que el cine era más armonioso que la vida. Truffaut no sólo son sus películas sino su modo de entender el oficio y la búsqueda artística. Fue además un cineasta que amaba la literatura tanto como el cine. Y su formación autodidacta no podría entenderse sin los libros de bolsillo de Gallimard que leía apasionadamente mientras latía de fondo la nebulosa del París de la posguerra.
Truffaut saldrá en la colección Signo e imagen de Cátedra, una colección con la que me inicié en mi adolescencia en el ensayo cinematográfico. Lleva prólogo del estudioso del cine Homero Alsina Thevenet que ya no está con nosotros pero cuyo ejemplo fue importante para que me decidiera a escribir sobre Truffaut.
La noche avanza. Ignoro lo que se oculta tras el silencio de los objetos, tras el misterio de estos libros que inundan mi mesa de trabajo. En algún lugar de la memoria Antoine Doinel pronuncia su nombre en un espejo y Catherine busca en las aguas del Sena un modo de olvidarse del mundo. Y como Julien Davenne pienso en los que se fueron y encendería ahora mismo una vela por ellos. Todos tenemos una relación con nuestros muertos y no dejamos de buscarlos cuando el sueño no llega y el pensamiento saca a pasear nuestros fantasmas.

BENEDETTI

Se fue el poeta que defendió la alegría y me recordé hace muchos años leyendo "Táctica y estrategia", un poema que bien pudiera resumir las bondades líricas de Benedetti. Reconozco que no lo tuve nunca en mi equipaje de poetas indispensables pero Benedetti terminaba estando en cierto paisaje en el que uno se reconocía siempre. Su libro Poemas de otros de mediados de los setenta importa por la manera que Benedetti tenía de entender la función del poeta como un ser que no puede desligarse de lo cotidiano. Poesía y canción fueron para él la misma cosa y esa identificación plena la comprendió muy bien Daniel Viglietti que convirtió a "Cielito de los muchachos" en una canción de multitudes. La biografía de Hortesia Campanella describe en su título al escritor de Paso de los Toros como un mito discretísimo, alguien que supo unir además ética y estética. Luego dibuja al hombre que construyó inventarios y que en Montevideanos regaló cuentos antológicos. A Benedetti no se le entiende sin el compromiso que siempre prevaleció en su obra. Y en ese compromiso hubo paradojas incuestionables pero también la firme valentía de quien no escribía solo, de quien caminaba a paso de hombre y abrazaba las causas perdidas del continente americano. Murió Benedetti preguntándole al azar y clamando que ni hay ángeles ni hay dios ni hay cielo ni regreso pero hay sueños como ángeles y miedos como dios.

lunes 18 de mayo de 2009

SHE' S LEAVING HOME Y QUÉ VA A SER DE TI




En el año 1967 Los Beatles publican un disco histórico que remueve los cimientos de lo que hasta entonces podía entenderse como música popular. Me refiero al álbum Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Bands. En ese disco cuajado de obras maestras hay una canción titulada “She’s leaving home”, que pudiera traducirse como “Ella se va de casa”. Los Beatles se introducen con notable audacia expresiva en la problemática de los adolescentes que no se sienten comprendidos por sus progenitores y sienten deseos de huir de lo que pudiera llamarse abismo generacional. La chica de la canción de Los Beatles decide dejar la comodidad del hogar y se despide de sus padres con una carta que ha dejado en lo alto de una escalera.

Cuatro años más tarde Joan Manuel Serrat graba uno de sus discos fundamentales, Mediterráneo, cuyo single de lanzamiento incluye “Qué va a ser de ti” y “Lucía”. “Qué va a ser de ti” es una canción inspirada en cierto modo en “She’s leaving home” de Los Beatles. Una de las virtudes que posee Serrat como letrista es la de saber introducir cuestiones nuevas en el cancionero de la España de finales de los sesenta y principios de los setenta, cuestiones candentes sobre las relaciones amorosas y sobre la relación de padres e hijos tal como reflejaban otras dos excelentes canciones del cantautor catalán: “Poco antes que den las diez” y “Señora”. No podemos obviar la coyuntura en la que esas canciones han de desenvolverse con la estricta moral de la España franquista todavía muy presente en la conciencia de los individuos.

Serrat enriquece el cancionero amoroso de la época con canciones que constituyen un indudable acierto sociológico al margen de sus también innegables calidades poéticas. Aunque “Que va a ser de ti” sea el tema más discreto de Mediterráneo la temática abordada sí ofrece cierto interés. “Qué va a ser de ti” es una canción ambigua pese a su aparente sencillez y la obviedad de ciertos recursos expresivos. Aunque yo me he decantado siempre por considerar que el narrador de la historia se dirige a la madre de la muchacha que huye de casa, la reciente lectura de una vieja entrevista de Ángel Casas a Serrat en la revista Mundo Joven (año 1972) me ha hecho pensar que quizá no estuviera en lo cierto. El propio Serrat afirmaba en dicha entrevista que el narrador de su canción se está dirigiendo al padre de la chica que es el que sale desolado a los caminos para encontrar algún rastro de su pequeña. En tal caso es la madre y no el padre la figura ausente en la canción, aunque el texto me sigue pareciendo ambiguo y entiendo que la canción funciona también de igual modo si pensamos en la madre como la protagonista de este drama familiar que supone la desaparición de una hija.

Serrat salía al paso en aquella entrevista de los que tachaban su canción de reaccionaria por tomar partido por el padre. Tampoco queda claro que esto sea así. Serrat explica unos hechos sin tomar partido por ellos, es un narrador objetivo que no entra a cuestionar ni la actitud de la chica ni la educación que ha recibido de sus padres. Por ello la canción está lejos de la línea más melodramática que utiliza Paul McCartney en su canción con un acertado uso del monólogo interior de los padres. “Qué va a ser de ti” es una mirada a la rebeldía juvenil y al no acatamiento de las normas establecidas por los adultos, pero sólo expone una situación común a la época sin entrar en otras valoraciones.

La canción tiene un curioso arreglo de Juan Carlos Calderón que nos introduce en una atmósfera marcadamente infantil para enmarcar la historia concebida por Serrat. El drama se aligera en base al arreglo y al uso convencional del estribillo y de los coros finales. En “She’s leaving home” en el primer verso ya se nos dice que la chica huyó de casa un miércoles a las cinco de la madrugada. La canción de Serrat comienza diciendo que hace un año que en casa no está la pequeña y el narrador de la canción dice que la vio salir un lunes al anochecer. La describe con su impermeable amarillo y llevando las cosas en un hatillo. Serrat utiliza varios pareados en la canción (mantel-papel-piel, pecas-muñecas, ligera-primavera etc.) y no siempre el juego de consonancias funciona.

La canción de Los Beatles es más descriptiva y compleja. Nos muestra la imagen del padre que ronca y de la esposa que despierta, se pone la bata y encuentra la carta de despedida de la hija. Los padres se preguntan en qué pudieron equivocarse. Es una pregunta que también recorre la canción de Serrat pero en su caso no hay respuesta, de ahí la ambigüedad comentada que recorre el tema. En “She’s leaving home” se apunta a la soledad de la muchacha que huye buscando aquello que no se puede comprar con dinero, esa pequeña porción de felicidad que no conoció junto a sus padres.

“Qué va a ser de ti” nos retrata ese paso crítico de la infancia a la adolescencia con la imagen de las pecas borradas y de las muñecas arrinconadas. Quizá hubiera quedado mejor que Serrat concordarse el mundo de muñecas con el adjetivo ligero y cantase “y su mundo de muñecas pasó/ pasó veloz y ligero/ como una primavera en flor…” y no “veloz y ligera” pero esta es una apreciación muy personal. En la canción de Serrat queda por parte del padre o de la madre (ambas interpretaciones debieran ser válidas pese a todo) la desazón de no hallar respuesta a la huida de la adolescente. El narrador se pregunta por qué se ha marchado de casa si ha recibido todo el cariño y todas las atenciones. Nada sabemos en la canción de Serrat del paradero de la chica ni de su felicidad. En “She’s leaving home” encontramos que se ha citado con un vendedor de coches y que su vida ha cambiado.
La canción de Los Beatles ha conocido versiones muy apreciables como la de Esther Ofarim que acompaña estas líneas. La de Serrat fue popularizada en hebreo por David Broza y en italiano por Gino Paoli. No es un tema al que Serrat le tenga demasiado aprecio a juzgar por las pocas veces que lo ha recuperado en directo. Quizá sea de las canciones suyas de los setenta que peor han soportado el paso del tiempo a pesar de su encanto melódico.

domingo 17 de mayo de 2009

CICLO DE POESÍA GADITANA EN SANLÚCAR

Difundir la poesía que escribimos no resulta demasiado fácil. Ya es milagroso que una editorial apueste por la poesía, más allá de aquellos autores que sí gozan de una difusión oportuna. Por éso hay que valorar iniciativas como la que está desarrollando la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda. El I Ciclo de Poesía Gaditana está permitiendo que en algunos centros educativos sanluqueños se conozca nuestra trayectoria poética. El lunes 11 de mayo tuve ocasión de recitar mis poemas en el Centro de Educación Permanente Mardeleva. Fue muy satisfactorio compartir con los alumnos y profesores de aquel Centro un rato de poesía porque más que leer lo que hicimos fue conversar y enriquecernos en el diálogo en torno a la poesía y sus circunstancias. Este ciclo de poesía no sería lo que es sin el empeño personal del poeta sanluqueño Domingo López. En este ciclo ya han intervenido Charo Troncoso, Pedro Sevilla y Miguel Ángel García Argüez.
Mi recital en Sanlúcar permitió que me reencontrara después de algunos años con María Cano Olivera, delegada municipal de Cultura y que formaba parte de la junta directiva del Ateneo cuando recibí en 2002 el premio Rincón Poético que otorga dicha institución sanluqueña. Recuerdo con cariño aquel premio por lo que supuso en aquel momento para mí. Recordamos aquella entrañable velada de entrega de premios en la antigua sede del Ateneo en la Plaza del Cabildo.
Para completar esta magnífica iniciativa la Fundación Municipal de Cultura ha editado el díptico ‘Alaluz’ en el que se recogen algunos poemas míos que pertenecen a mi poemario La pared íntima. Ahora ando trabajando en un nuevo conjunto de poemas que he querido titular de modo provisional Mar de posguerra.

domingo 10 de mayo de 2009

MONTANDO EN MEDIO DE LAS OLAS

Avanzamos en el proceso de montaje de En medio de las olas. Pepe Freire cuida todos los detalles. Todo lo filmado adquiere verdadero sentido en esta etapa final del proceso en la que hay que encajar todas las piezas. Decía Robert Bresson en sus Notas sobre el cinematógrafo que el montaje constituía el paso de imágenes muertas a imágenes vivas y que en él todo florecía de nuevo. Podemos comprobarlo mientras revisamos las imágenes de Pasión Vega recitando el poema que da nombre al documental o buscamos congelar en el tiempo una imagen de la plaza de San Antonio tal como José Manuel García Gómez debió habitarla en sus años de adolescencia.
Aunque estemos en plena fase de montaje aún no hemos abandonado las grabaciones. Mañana nos hemos citado con el poeta roteño Ángel García López, otro testimonio importante dentro de la poesía gaditana del cincuenta. En el número de la revista Anthropos dedicado a Manuel Mantero se incluía una fotografía del año 1954 en la que aparecían Manuel Mantero, Manuel García Viñó, Generoso Medina, José Manuel García Gómez y Ángel García López. Esta imagen se tomó en los Jardínes de Murillo de Sevilla y constituye todo un reflejo de la complicidad que existía entre aquellos poetas que pisaban una misma tierra y asumían un mismo acento. Ángel García López estuvo al cuidado de la revista jerezana Capitel, otra de las revistas de poesía que dejaron su impronta en los años cincuenta. El poeta roteño ha venido a Cádiz desde Madrid para presentar en la Feria del Libro de Cádiz los volúmenes que integran su poesía completa. Un motivo de celebración dado el interés que posee la obra poética de Ángel García López.

BREL EN CAMINO

Doy por concluido mi libro sobre el cantante belga Jacques Brel que se publicará el próximo otoño. En su momento daré los detalles oportunos referentes a este libro que cierra mi trilogía sobre la canción que inicié con Serrat en 2004 y proseguí con Yupanqui en 2007. Brel es uno de los grandes autores de canciones del siglo veinte y es una figura fundamental dentro de la rica diversidad que ofrece la canción francófona. Las huellas de Brel siguen muy presentes en muchos autores de canciones que siguen mirándose en su modo de entender la canción, de recrearla en el escenario. El directo de su adiós en el Olympia (1966) que se editó en DVD puede ser un modo perfecto de acercarse a la fuerza interpretativa de Jacques Brel que era capaz de pasar del registro paródico de una canción del corte de "Le cheval" al lirismo descriptivo de "Les vieux", donde decía que los viejos ya no sueñan, que sus libros se adormecen y sus pianos están cerrados.
Brel era un poeta de la canción, aunque él no se viera de ese modo y dijera muchas veces que la canción era un género menor y muy limitado como para considerarlo un arte. Nadie con un mínimo de sensibilidad puede permanecer indifeferente ante una canción de Jacques Brel. El disco recopilatorio Infiniment puede ser el mejor modo de iniciarse en el universo sonoro del cantante belga que hace cincuenta años concibió esa joya llamada "Ne me quitte pas" que han cantado artistas muy diversos. Hasta el grupo de sevillanas Siempre así se ha atrevido a versionarla en su último disco con los resultados que eran esperables.
El proceso de elaboración del libro me ha permitido conocer a gente que ha investigado con antelación la obra de Brel. Uno de ellos es José Luis Atienza Merino que publicó el único estudio previo en castellano sobre Brel que vio la luz en la famosa colección Los Juglares de la editorial Júcar. Aquel libro fue un empeño personal del autor porque en principio la editorial quería un libro sobre Edith Piaf. Atienza Merino es un apasionado de la canción francesa a la que se ha acercado siempre con el rigor del investigador. Publicó en su día en la revista Los cuadernos del Norte un interesante artículo en el que buceaba en los puntos de contacto que existían entre Brassens y Brel. Cuando te habla de su etapa docente recuerda con nostalgia los años en los que sus alumnos se emocionaban escuchando a Brel en sus clases. Nada de la peripecia vital y artística de aquel quijote belga podía resultar ajeno a toda una generación de jóvenes inquietos que buscaban canciones con contenido en las que no primaba lo comercial. En ninguna universidad aprende uno a escuchar a Brel, salvo que uno pueda tener la suerte de encontrarse con profesores como José Luis Atienza Merino que vayan más allá de los planes de estudio y sepan aprovechar el potencial que ofrece una canción.

Mi habitación sigue repleta de apuntes desordenados, de anotaciones dispersas, de libros y discos variados sobre Brel y sobre la canción francesa. Suena de fondo "Les marquises" y todas las islas se resumen en esa isla donde el trovador reposa. Tito Muñoz me hace llegar una ilustración del cantante que sólo podía haber concebido un poeta de su sensibilidad que pronto nos entregara un nuevo capítulo de su poesía. No puede haber mejor portada para el libro que ésta en la que Brel nos mira con pinta de canalla con los ojos fijos en alguna Marieke. Y pienso en este atardecer de domingo en todas las canciones que he ido desmenuzando y escuchando y que me han guiado en todo el proceso de elaboración del libro. Algún día recordaré con cierta melancolía todas estas noches en las que me entregué a la causa de un cantante universal e irrepetible.


viernes 1 de mayo de 2009

MARIAN TRAPASSI


Cantó la cantautora de Palermo Marian Trapassi en el Colegio Argantonio y uno se pregunta cómo es posible que en nuestro país no se difunda la canción italiana, un problema que atañe también a la canción francesa. Que la única referencia que muchos tengan de la canción italiana sea la de Laura Pausini o Eros Ramazzotti no deja de ser una señal de unos tiempos en los que la difusión de una cierta canción de calidad resulta muy complicada.
Marian Trapassi vino a presentar a Cádiz su nuevo disco titulado Vi chiamerò per nome. Y casi nadie quiso darse por enterado y los que estuvimos allí tuvimos el privilegio de escuchar una voz única, de una sensibilidad asombrosa, que cantó con convicción y lirismo a la mujer y nos regaló una estupenda versión de "Vai Valentina" de Ornella Vanoni. Cantar a Vanoni fue cantar a uno de los grandes iconos de la canción italiana y asumir una tradición de la que forman parte gente tan distinguida como Gino Paoli, Paolo Conte, Mina o Fabrizio de André, entre otros muchos intérpretes de referencia.

A Marian Trapassi la acompañó en el escenario su inseparable Simone Chivilò cuya guitarra fue el complemento perfecto a la voz particularmente sensible de la cantante palermitana cuyo sentido melódico inunda canciones como "La stanza di Carla", "Viola", "Sofia" o "Luogo comune".