sábado 7 de noviembre de 2009

ESTROFALARIO

La publicación de Estrofalario constata que la joven poesía gaditana llega para exigir su sitio. Estrofalario responde bien al entusiasmo de Charo Troncoso, ejemplo de dinamismo cultural en un contexto en el que no siempre soplan vientos favorables. Estrofalario se presentó el pasado jueves en Cádiz y tuvo como introductor y necesario mecenas al bueno de José Manuel Benítez Ariza que ha prologado esta odisea en verso. En Estrofalario, editado por Quorum Editores, se juntan doce poetas, doce maneras de entender la poesía, doce maneras de fijar en una hoja el latido de la fugitiva existencia.
Hay poetas aquí cuya mirada permanece y de cuya vocación y búsqueda constante del cauce verdadero del poema puedo y debo dar fe. Es el caso de Eduardo Flores que sabe del poder de la anáfora y cuyo poema "Entonces" nos regala versos e imágenes conmovedoras. Y es el caso de Charo Troncoso cuya obra lírica ya está debidamente asentada y cabalga en el mejor de los caminos como constata la aparición inminente de su tercer poemario titulado Juguetes de Dios.
En Estrofalario es gratísimo encontrarse con los hermanos Lobo (Fernando e Ignacio) que muestran su condición de juglares contemporáneos tentados por la belleza de las palabras. Y también se agradece la presencia de Juan Jesús Payán con una voz profundamente madura y un conocimiento evidente de la métrica. Estrofalario es un espejo en el que también ha venido a reflejarse Valero Cortadura con su colección de Cantos de un equilibrio y sonoridad ejemplares.
Completan el fresco de este libro subtitulado Voces nuevas en Cádiz Manuel Mª Álvarez, Eugenio M. Fernández Aguilar, José Aurelio Martín, José Simonet, Israel Alonso y Macarena Jiménez Quevedo. Cada cual con sus modos y maneras, pero todos contribuyendo al objetivo primordial de juntar voces y ecos de ahora mismo, voces y ecos que saben que la poesía sigue proyectándose hacia el futuro porque mientras haya vida habrá poesía.
Felicidades a todos los poetas y especialmente a los que considero amigos y cómplices de la travesía de la vida y del verso. Larga vida a Estrofalario.