martes 8 de septiembre de 2009

LUNA DE SEPTIEMBRE

La misma luna de septiembre,

la flor arrebatada del verano,

la mano apaciguada del otoño,

el río que fluye y que pregunta.

En esta hora agitada miramos

a la playa abandonada, al sol

que se recoge en la explanada,

al muro sollozante del silencio.

La luna de septiembre y la lluvia

que vendrá a rondarte la memoria,

la nube del poema atravesado,

el incesante pájaro que huye.

Y septiembre, mes callado y dulce,

hora de sentarse a la mesa,

de elegir las armas y el paisaje

para hacer frente a lo que viene.

Y lo que viene puede importunarte,

puede arrancarte la esperanza,

puede ensañarse con tus posesiones,

con todo lo que amas y defiendes.

Pero piensa en esta luna de septiembre,

luna meditada que resbala

por el horizonte de tus labios,

luna solitaria, amante imprevisible...