Otro adiós, otra ausencia, otra canción que se para como un reloj, otro ejemplo de que España no ama a sus artistas y de ahí el funambulismo de la artista en las dos últimas décadas. Nadie parecía acordarse de Mari Trini cuando fue una de las voces más interesantes de la canción de autor que se hacía en España en los años setenta. Su disco Amores fue esencial para comprender la canción de aquellos años, un trabajo cuajado de buena poesía donde Mari Trini recogía la lección de sus maestros, de aquellos cantautores franceses a los que admiraba, especialmente Jacques Brel de quien versionó con prestancia en los años setenta su inmortal “Ne me quitte pas”. Amores, que editó Hispavox en 1970, estuvo cincuenta y dos semanas en las listas de ventas, todo un récord para la época. Mari Trini abría aquel libro del gran Jordi Sierra i Fabra titulado Mitología pop española (1973), en el que se repasaba la trayectoria y personalidad de algunos cantautores y cantantes claves de la música española de los años setenta. Sierra i Fabra empezaba diciendo que "la cantante era un pedazo de España arrancado de Murcia, un pedazo de generación vieja y nueva, de nuestros clásicos y nuestro futuro". Mari Trini representaba esa verdad que puede caber en los tres minutos que dura una canción. En “Vals de otoño” cantaba: “Las cigarras morirán lentamente/ cantando su himno con fiero tesón/ y los campos vestirán de pardo/ irónicamente en forma de adiós…” Nos bastan estos versos para comprender por donde caminaba la cantante murciana a la que Gloria Fuertes le dedicó un poema. Mientras escribo estas líneas suena la bellísima “Mi casa, mi guitarra” grabada en 1975. Pienso en lo hermoso de ese piano que preludia la entrada en escena de Mari Trini en esta canción. Qué hermoso ese piano y qué triste es el olvido. Descanse en paz.
lunes 13 de abril de 2009
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1 comentarios:
Nadie como tú, querido Luis, podría haber hablado más acertadamente de Mari Trini. Me quedé con la gana de conocerla, la tenía a sólo 50 kilómetros. Una sola vez la vi en directo, inolvidable concierto con un público completamente Mar Trini. Qué gran pérdida, amigo mío. La he sentido muy de veras, por eso agradezco tanto tu comentario. Descanse en paz y su canciones en nuestra memoria.
Un abrazo!
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