domingo 29 de marzo de 2009

LA SAETA



Se cumplen muy pronto cuarenta años de la aparición del disco de Joan Manuel Serrat dedicado a Antonio Machado. No debiera pasar desapercibida esta efeméride. Ya en Serrat, canción a canción quise abordar en profundidad lo que supuso este trabajo revelador y milagroso para aquella España que vivía bajo el peso feroz de una dictadura. El disco de Antonio Machado se situó en lo más alto de la lista de éxitos. El cantautor catalán popularizó hasta extremos inimaginables al poeta sevillano. Realizó un trabajo admirable que partió de su plena identificación con la obra de Machado. No hubo oportunismo sino un trabajo de profunda asimilación de un poeta no oficial.
La visita reverencial de Serrat a la tumba del poeta en Coulliure fue eternizada por el objetivo de Colita, testigo excepcional de la gauche divine. Ricardo Miralles firmó los arreglos que enfurecieron a los puristas que no podían tolerar que a Antonio Machado se le pusiese música de un modo tan atrevido. El paso de los años ha convertido en clásico lo que entonces fue tachado de efectista e inapropiado. ¿Cuántos niños no se habrán introducido en los colegios en Antonio Machado a través de Serrat? ¿Quién podría hoy día asumir un riesgo parecido al que el cantautor asumió en 1969? Casi nadie. La España de hoy disfruta afortunadamente de los valores de la democracia pero a nivel cultural la cosa no pinta demasiado bien. Las listas de éxitos suelen ser medidoras de lo que el público quiere consumir. Y después están los que manejan el negocio y los intereses de los poderes públicos y la insensibilidad generalizada de los que debieran apostar por la cultura.
"La saeta" constituye el corte número seis del disco dedicado a Antonio Machado. Es un poema que es fruto de la preocupación religiosa del poeta sevillano. Entre 1912 y 1919 el poeta reside en Baeza en donde escribe el poema "La saeta" que formará parte de Campos de Castilla. Machado denuncia cierto modo andaluz de entender la religiosidad popular y no puede comprender una Semana Santa que se recrea en la imagen doliente de Cristo en un madero. El poeta prefiere a aquel que caminó sobre las aguas que al que murió en la cruz. Esta Andalucía devocional, beata, profundamente supersticiosa, no es entendida por Machado que parece proponer otro tipo de religiosidad pese a su marcado agnosticismo.
Siempre había pensado que Serrat había puesto música a "La saeta" en un momento de inspiración en el propio estudio de Milán donde estaba terminando su disco dedicado al poeta. Pero parece ser que fue en 1967 durante la grabación en un estudio barcelonés de nuevas canciones en catalán en el que a Serrat le viene la idea de la música para "La saeta" que utilizará en un futuro.
El resultado es excepcional. El cantautor recita una saeta popular a la par que entran los tambores y se prepara la irrupción poderosa de la orquesta y el crescendo mítico de Serrat que incluso se permite un deje andaluz al final que desaparece en las posteriores recuperaciones del tema en directo. Entre las numerosas versiones de la canción hay una que Serrat interpreta con el cantante brasileño Raimundo Fagner que debe citarse por lo curioso y por su duración que es más larga de lo habitual.
En la Semana Santa de Andalucía la música de Serrat se ha convertido en marcha procesional. Curioso destino para el poema de Antonio Machado. El cantautor catalán no ha ocultado su satisfacción por estas versiones ya que cumplen su viejo sueño de que su música suene en lugares recónditos, en pueblos perdidos de la geografía andaluza donde ni tan siquiera se sabe ya el nombre del autor de la música. Suena "La Saeta" a ritmo de cornetas y tambores y suena ya una melodía popular como un cantar anónimo que el pueblo tarareara desde hace siglos.
Cuarenta años hace de "La saeta", cuarenta años que Serrat vistió de música la poesía de Antonio Machado, cuarenta años y pareciera que fue ayer cuando los jóvenes de entonces descubrían al poeta en la voz de aquel joven cantautor que venía para revolucionar la música española. Entonces fue posible que una adolescente camino de la escuela silbara la melodía de "He andado muchos caminos" o pensara en aquel Don Guido que se hizo hermano de una santa cofradía. Nunca este país de foros cainitas bajo identidades anónimas, donde se insulta a propios y extraños, podrá saldar la deuda que tendrá siempre con Serrat.

3 comentarios:

Jimmy Pelos dijo...

grande, grandísimo. Yo estoy en una etapa de obsesión serratian, sobre todo re-escuchando sin parar el disco de Miguel Hernández y el de Antonio Machado, me parecen piedras angulares de la cultura hispanoparlante. Sería muy difícil que hoy día saliese a la luz un trabajo así y que tuviese tanta repercusión como tuvieron aquellos (lo que debe hacer que nos planteemos muchas cosas).Creo que es en estos discos donde Serrat canta con más fuerza.

Grande Serrat, que a tantos nos ha ayudado a ser personas.

Ignacio Lobo dijo...

Bueno... nunca se podrá medir suficientemente lo inmenso que tiene la obra de Serrat, y lo muchísimo que ha influido en todo lo que ha venido después.
Y me parece que el mayor triunfo que puede tener un compositor de canciones, más allá de las ventas, es que la gente las tome como suyas y se cuelen en la vida cotidiana, de una manera tan increíble como la Saeta.

El éxito de Serrat creo que habla de la salud cultural paradójicamente, de los últimos estertores de la dictadura.
Hoy día como dice mi hermano... algo así sería imposible. Así que creo que habría que preguntarse hasta qué punto ahora somos más libres.
Creo que el problema está (y no soy yo el único que lo dice) que antes en las compañías de discos trabajaba gente que entendía de música, y ahora trabaja gente que entiende de márketing.

Así no me extraña que se quejen de que hay crisis. El problema está en querer llegarle a la gente a la cartera antes que al corazón.

Luis García Gil dijo...

Querido hermanos Lobo, place estar en vuestra misma sintonía musical. La canción como el poema o es conmoción o no es nada aunque el marketing imponga lo contrario. Fuerte abrazo a los dos y a ver si nos vemos pronto. Fernando, gracias por tus sugerencias para un poema, una canción. Lo hablaremos pronto todo con más calma.