martes 21 de octubre de 2008
domingo 19 de octubre de 2008
EL LIBRO DEDICADO
en una librería de viejo, triste
el aire de aquellos versos tuyos
espuma blanca, ya desdibujada.
¿A quién le importa ya aquella luz,
aquel modo de cantar, de abrazarte
a las olas y a los signos del alba?
Enorme soledad la de tus manos
que escarbaron la tierra de la infancia
enorme soledad la de tus labios
que besaron la niebla de los puertos.
El poema que fuiste se ha perdido,
es el mar que lejano se ha mecido
en canciones de otoño y desamparo.
¿Para quién escribes? Para nadie…
Acúnate en silencios vespertinos,
sé pájaro en vilo y llena de dolor
la primavera, las rosas, las fuentes...
Y deja el poema semienterrado
en la playa desnuda del invierno,
y sé pura ceniza sobre el tiempo.
Cierra las ventanas, cobija tu alma
en esta noche antigua y lacerante,
vende tu desazón al aguacero
y cúbrete de amores la garganta.
Y no vuelvas a mirarte en el poema
que nadie habitará, en la duda
que aflige, en el tiempo que agrede.
Mírate solamente en estos ojos
que son la luz perpetua de los tuyos,
el lugar de reposo del guerrero.
miércoles 15 de octubre de 2008
ENTREVISTA EN EL CLUB DE LAS SIETE
PRESENTANDO SONADOS


EH Editores de la Escuela de Hostelería de Jerez presentó el libro nº19 de la colección de poesía "Hojas de Bohemia"-Sonados.Los entrañables poetas Tito muñoz y Juan José Téllez llenaron de poesía y magia las Bodegas Conde de los Andes del Grupo Paternina Díez-Mérito. Y compartieron con el numeroso público su obra, el libro número 19 de la colección de poesía "Hojas de Bohemia" de EH Editores de la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez, Sonados. Contaron con el apoyo de la presencia de sus prologuistas, el poeta Luis García Gil y el conocido cantautor Javier Ruibal. La presentación corrió a cargo de los prestigiosos poetas Domingo F. Failde y Dolors Alberola. El acto fue presidido por Álvaro Quintero Mejía, asesor literario de EH Editores.El broche de oro lo puso con el alma a capela, la cantaora Carmen Jara.En palabras del poeta Luis García Gil: "Tito Muñoz y Juan José Téllez vienen de la raza de los poetas verdaderos, de los que conocen el oficio y saben además palpar la red de las madrugadas, el eco de los puertos, las caricias del amor, los suburbios del alma".El cantautor Javier Ruibal dice: "parece que una sola cabeza, un solo escritor diera forma a esta defensa de la noche como refugio de todas las proezas, a este elogio del duermevela, a esta reivindicación de la dulce melancolía con la que se visten y aderezan los amores que nunca fueron".
miércoles 8 de octubre de 2008
OIR LA LUZ
A Sánchez Rosillo se le ataca por su monotonía métrica, por su uso prolongado del endecasílabo, cuando más bien habría que alabarle su coherencia, su personalidad lírica que no creo que entienda de modas ni coyunturas varias. No es Sánchez Rosillo un poeta moderno al uso ni su pretensión es renovar el lenguaje ni romper con ninguna tradición. Es un poeta de claridades que no vacila en su discurso. A sus libros les invade la melancolía, añoran la luz de los veranos de la infancia y diseccionan el amor y sus pérdidas. Nada nuevo aparentente porque todo late ya en los clásicos. Pero Sánchez Rosillo escribe con convicción y emociona con su trasparencia. No es poca cosa para un libro de poemas.Para algunos Sánchez Rosillo es un poeta menor y lo dicen sin contemplaciones. Podría decirse que Oír la luz no añade demasiadas cosas a su canon poético pero ya ha dejado dicho Francisco Brines (léase entrevista en la revista Mercurio de este mes) que el poeta siempre está escribiendo el mismo libro, desarrollando una misma idea, una misma búsqueda a lo largo del tiempo. Podríamos también atacar a Brines por su monotonía y a Antonio Machado si se nos pone a tiro, poeta que para algunos (equivocadamente) ha envejecido mal.
Podría resumirse la poesía de Sánchez Rosillo y su sentido elegiaco con un poema titulado "Extrañeza" que incluyó en su libro La vida:
retorna junio,
¿Son los mismos de entonces
sus frutos de oro?
Vuelve el verano.
Mas con él no regresa
mi juventud.
sábado 4 de octubre de 2008
DISCÉPOLO EN LA ORILLA
Desolaciones, quimeras, asuntos
cotidianos esparcidos al alba,
boliches que no cierran como
esas heridas que claman por dentro,
y ese viejo tango que quiebra
en las manos del recuerdo azaroso.
Después de todo lo vivido,
de aquellos ojos de cabaretera
sobre la tarde rota,
aquella forma de poema
permanece como aquella
higuera bajo la que acunaste
tu juventud y tus sentidos.
¿Recordáis Yira, yira y la voz
de Gardel perdurando a lo lejos?
Soledad que deshace las camas,
impía soledad de todas las estatuas,
de los soles huérfanos y los niños tristes.
¿Qué fue del siglo que habitaron
las quejas, siglo veinte cambalache
problemático y febril, qué fue
de la mina que amamos, de la luna
conversando tangos y de las flores
adornando la vereda del sueño?
Todo es tiempo en las alas y en las olas
el mar convoca a los ausentes y fija
pensamientos que bailan con las estrellas.
¿A dónde fue lo que quisimos, a dónde
aquella vieja música, aquel temblor
de manos y de hogueras, aquellos bailarines
mirándose a los ojos, abriéndose en la noche?
El tango y su alevosa profundidad
y su carnal agonía y su tristeza meditabunda,
el tango y la filosofía porteña y el amor
que recuerda los cuerpos habitados,
los labios que ya ajados fueron parte
del ser, parte de la vida, parte del deseo.
¿Qué somos? Sólo el arrabal tiene las respuestas,
y aquel bandoneón que guarda primaveras
y duerme en un rincón de lo vivido.
miércoles 1 de octubre de 2008
OCTUBRE, OCTUBRE
Octubre y la quietud del otoño y el poema melancólico que aguarda su hora en los cajones. Cumpliré un año más pero seguiré encontrando en los ojos que habito todas las certezas. Leo En el café de la juventud perdida de Patrick Modiano y me envuelvo en los personajes que circundan el café parisino Le Condé donde se oculta una misteriosa mujer llamada Louki. Los cafes de París acumulan multitud de historias y me adentro en ellos mientras escribo sobre un cineasta que ha dejado de hacer películas y aguarda la muerte.Dejo a Juan Manuel de Prada y pienso en Paul Newman y en su discreción ejemplar durante toda su vida. Se fue un actor memorable del que no podría escoger una sola película que resumiera su filmografía. Pienso en El zurdo de Arhur Penn o en El buscavidas de Robert Rossen o en Marcado por el odio de Robert Wise. En cualquiera de ellas está presente el talento y el carisma de este actor maravilloso que protagonizó dos películas que iluminaron las tardes de mi adolescencia: Dos un hombres y un destino y El golpe, dirigidas ambas por el olvidado George Roy Hill y coprotagonizadas por Robert Redford, alma gemela de Newman. Resulta triste que para homenajearle TVE y Antena 3 TV hayan elegido el camino más fácil. Es lamentable que una televisión pública como TVE no emita cine en blanco y negro ni siquiera en una ocasión especial como ésta en la que se está rindiendo homenaje a un actor clásico curtido bajo el método del Actors Studio. He sentido la muerte anunciada de este actor inolvidable que también probó suerte como director. Un ejemplo de ello fue Rachel, Rachel, bello y sensible retrato femenino en la que contó con su mujer Joanne Woodward, su eterna compañera que ya no volverá a mirarse en sus ojos azules. Hagan como yo repasen sus películas y háganle el mejor homenaje posible. Hoy volveré a ver Veredicto final de Lumet y quizá mañana recuerde su fallida colaboración con Hitchcock en Cortina rasgada.






